El Volcán de San Salvador: naturaleza, historia y vistas desde El Boquerón
El volcán del Parque Nacional El Boquerón reúne historia, naturaleza y paisajes de montaña, con senderos, miradores y gastronomía local
Las vistas del volcán desde altura
/ Ana SerranoA pocos kilómetros de San Salvador se encuentra el volcán de San Salvador, también conocido como El Boquerón o Quezaltepeque, nombre utilizado antiguamente por los nahua-pipiles. Este complejo volcánico, situado a unos 11 kilómetros de la capital, reúne naturaleza, historia y lugares y es una opción para pasar el día cerca de la capital de la ciudad. Su historia comenzó hace miles de años, ya que los estudios geológicos señalan que hace aproximadamente 60.000 años sufrió un gran colapso que redujo su altura cerca de mil metros. Durante los últimos 3.000 años también ha registrado almenos 20 erupciones. Antes de la erupción de 1917, su cráter principal incluso albergaba un lago en su interior.
Uno de los momentos más importantes llegó la noche del 7 de junio de 1917, durante la festividad de Corpus Christi. Tres fuertes terremotos de origen volcánico afectaron a San Salvador y provocaron graves daños en la ciudad. Tras los terremotos, el volcán entró en erupción a través de varias fisuras laterales. La actividad volcánica terminó secando el lago que se encontraba en la cima y dio origen al pequeño cono conocido como El Boqueroncito. El desastre dejó más de 1.000 víctimas entre los terremotos y la expulsión de lava, mientras que de las 9.000 viviendas de la capital apenas unas 200 quedaron en pie. La lava solidificada también dejó una zona rocosa conocida como Platón, que forma parte del paisaje relacionado con aquella erupción.
Actualmente, el cráter principal forma parte del Parque Nacional El Boquerón, un espacio turístico protegido y vigilado situado a unos 20 minutos de la ciudad. El recorrido permite acercarse a la naturaleza sin necesidad de ser un senderista experimentado, ya que el paseo habitual es corto y pavimentado. La caminata dura aproximadamente entre 20 y 25 minutos y asciende entre jardines, flores y vegetación de montaña hasta llegar al borde del cráter. Desde allí, tres miradores ofrecen diferentes perspectivas de esta enorme formación volcánica, cuyo diámetro alcanza alrededor de 1,5 kilómetros.
Entre ellos destaca el Mirador de Cristal, equipado con un suelo de vidrio templado que permite contemplar el paisaje desde una posición privilegiada. Desde la parte alta también puede observarse El Boqueroncito, el cono de unos 37 metros formado durante la actividad volcánica de 1917. Actualmente, el sendero que baja hasta el fondo del cráter permanece cerrado por trabajos de conservación. La altura convierte al volcán en un lugar especialmente agradable para quienes buscan un descanso del calor habitual de la ciudad. Durante el día, las temperaturas suelen situarse entre los 18 °C y 22 °C, mientras que al caer la tarde pueden descender hasta los 12 °C o incluso los 8 °C. Para disfrutar mejor del recorrido conviene llevar calzado cómodo y una chaqueta ligera. También se recomienda acudir por la mañana, cuando existe menos posibilidad de que la neblina de la tarde cubra las vistas del cráter.
La experiencia no termina en los senderos. A lo largo de la carretera que conduce hacia el volcán, entre los kilómetros 16 y 20, se encuentra una ruta gastronómica con restaurantes y cafeterías que aprovechan las vistas hacia San Salvador y el lago de Ilopango. Entre las opciones mencionadas se encuentra Linda Vista Garden, conocido por sus jardines, terrazas y espacios pensados para disfrutar del paisaje. También destaca Boquerón, situado en Plaza Boquerón, donde se puede encontrar café de altura salvadoreño, desayunos típicos y quesadillas. Para quienes buscan un ambiente más sencillo, también existen establecimientos con opciones como pupusas y sopa de gallina india.
Llegar al Parque Nacional El Boquerón es relativamente sencillo. En vehículo o Uber, se puede acceder desde Santa Tecla o Ciudad Merliot por la carretera asfaltada hacia la Calle al Volcán; desde el centro, el trayecto dura alrededor de 30 minutos. También existe la opción de utilizar la Ruta 103 desde Santa Tecla. El autobús deja a los visitantes aproximadamente a un kilómetro de la entrada principal, por lo que el último tramo debe hacerse caminando cuesta arriba.
El Volcán de San Salvador ofrece una combinación atractiva de naturaleza, historia y gastronomía. Sus senderos, miradores y bosques permiten disfrutar de un entorno montañoso a poca distancia de la capital, mientras que el cráter y El Boqueroncito recuerdan la intensa actividad volcánica que ha marcado este lugar. Para una visita en familia, una escapada de naturaleza o simplemente una pausa del ritmo de la ciudad, El Boquerón es un destino que permite descubrir un entorno diferente al de la ciudad: más fresca, tranquila y rodeada de paisajes.
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