Historias que Inspiran

Javier Mejía: "Nuestro reto ha sido que la UTH sea la misma universidad en todos los campus"

El rector de la institución repasa sus 40 años de vida destacando los objetivos de llegar en un futuro próximo a los 40.000 estudiantes y de tener presencia en todos los departamentos de Honduras

Alberto Martín de Vidales
22 Ago 2026
6 min de lectura
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Javier Mejía: "Nuestro reto ha sido que la UTH sea la misma universidad en todos los campus"

Javier Mejía, rector de la UTH, posando en la entrada de la universidad

/ Heidy Díaz

La Universidad Tecnológica de Honduras (UTH), una de las más prestigiosas del país centroamericano, cumple 40 años y la Revista Mundo Real se suma a esta celebración mediante una entrevista en exclusiva a su rector, el Máster Javier Mejía Barahona, que nos ha explicado aspectos clave del pasado, el brillante presente y el esperanzador futuro de la institución.

¿Qué significa para la UTH cumplir 40 años? Hace un par de semanas les decía a unos alumnos durante una graduación que para nosotros cumplir 40 años supone llegar a la mayoría de edad. Hemos sobrepasado todos los obstáculos que se nos presentaron en el camino y ahora tenemos una estabilidad en cuanto a estudiantes, carreras, edificios campus... Ahora vemos el futuro como una etapa de crecimiento continuo a partir de lo que hemos hecho, porque hasta ahora, especialmente los 15 primeros años, ha sido una etapa en la que hemos logrado sobrevivir afrontando una cultura acostumbrada a la existencia de una única universidad que dirigía, y sigue dirigiendo, todo el sistema. Inicialmente todo el mundo quería ir a esa única universidad y las nuevas (la nuestra fue la tercera) se veían con cierto recelo porque no se sabía si iban a tener continuidad o no. Llegamos al nuevo siglo trabajando todavía para lograr sobreponernos a esa imagen que se tenía de las nuevas universidades, pero a partir de los años 2002 y 2003 empezamos a experimentar un crecimiento en el número de estudiantes, aunque nos faltaba fortalecer otras áreas. En la primera década del siglo llegamos a unos 18.000 estudiantes, pero no teníamos fortalecida el área de la cantidad de carreras que podíamos ofrecer ni el área de nuestros docentes, así como tampoco la de presencia en todo el país. Esta tarea de fortalecimiento empezó a partir del 2012, momento en el que iniciamos un duro trabajo para crear una base que nos permitiera seguir creciendo de una manera más estable. Lo primero que hicimos fue fortalecer el área docente, profesionalizando la docencia universitaria dentro de UTH y estableciendo que nuestros docentes debían obtener un doctorado para fortalecer el área de investigación. En 2012 también empezamos a crecer en número de carreras, pasando de 23 a las 70 que tenemos actualmente. Finalmente, de los 8 campus que teníamos hemos crecido hasta los 13 y uno virtual que tenemos actualmente. El crecimiento ha sido sostenido durante los últimos 13 años.

Llegar a esos 13 campus no tiene que haber sido fácil. ¿Cómo ha sido ese proceso? Uno de los desafíos más grandes ha sido lograr que UTH sea la misma universidad en todos los campus. El primer elemento que ha sido decisivo, aunque suene un poco loco, ha sido la centralización, Todos los procesos de registro y meramente administrativos siguen estando centralizados en nuestra sede principal en San Pedro Sula, lo que nos permite que no haya manera de cuestionar ningún documento de los que nosotros enviamos, porque estamos seguros que todo está saliendo de nuestra sede central. Lo segundo fue centralizar los procesos de desarrollo de carreras, ya que en San Pedro Sula se encuentra la sede principal de desarrollo de carreras, y desde aquí hay un continuo ir y venir de información para la supervisión de clases, establecimiento de los libros de texto... Eso nos permite que desde San Pedro Sula veamos todo en panorama en el día a día. Nuestra plataforma me permite sentarme frente a mi ordenador y saber qué está sucediendo en cada campus. No sucede nada en los diferentes campus que no sea registrado por la plataforma. Primero la plataforma meramente académica, y después la plataforma de comunicación, para la que contratamos el mejor servicio para que haya acceso a todos los materiales.

¿Entonces considera que el campus virtual es el futuro de la UTH o la presencialidad va a seguir siendo necesaria? En Honduras todavía las personas están optando mayoritariamente por la presencialidad. No se si en el resto de los países también es así, pero aquí los estudiantes siempre quieren venir a interactuar con sus compañeros y con sus profesores. y además hay algunas carreras específicas en las cuales tratamos de limitar la virtualidad para obligarlos a venir como ingeniería electrónica o ingeniería en producción industrial... En general en todas las ingenierías los estudiantes tienen que venir a hacer las prácticas de manera presencial en todos campus, que han sido dotados de los equipos necesarios para que los estudiantes realicen las prácticas sin tener que desplazarse a otros lugares.

¿Cuáles han sido los cambios más importantes que ha afrontado la UTH durante estos 40 años? El primero, el fortalecimiento de la parte académica docente. Eso ha sido clave, ya que hemos logrado que nuestros docentes estén mejor formados y que el proceso de reclutamiento de los nuevos sea más exigente, por lo que hemos creado un cuerpo docente que responde a las necesidades de la universidad. Por otra parte, hemos logrado dotar a cada una de las sedes de toda la tecnología de última generación para que los profesores y estudiantes que están en el campus de San Pedro Sula tengan exactamente los mismos equipos que los que están en Choluteca. Paralelamente, hemos desarrollado un sistema de atención al estudiante que da respuesta rápida a todas las solicitudes del mismo. El sistema, centralizado en San Pedro Sula, recibe cualquier queja o solicitud del estudiante y la respuesta es casi inmediata, algo que nos ha ayudado a que el estudiante sienta que está atendido durante las 24 horas del día y que permite hacer una supervisión de las clases, ya sean presenciales o virtuales. Todo este proceso nos ha permitido establecer una base sólida para nuestro crecimiento.

En lo personal, ¿qué supone para usted ser rector de la UTH en un momento tan importante para la institución? Se trata de un desafío. Durante los últimos 13 años he estado de manera directa o indirecta en el cargo, los primeros diez como vicerrector general en ausencia del rector y los últimos como rector general. El hecho de haber pasado por diversos lugares en la institución (profesor, director de carrera, director académico, vicerrector y rector) me ha permitido tener de primera mano un panorama claro de lo que está sucediendo, pero en todo caso siempre es un desafío, y más en un mundo en el que la inteligencia artificial está continuamente presente. El desafío es mantenerle el ritmo a las nuevas generaciones, entender qué es lo que ellos sienten y piensan para ver que herramientas están utilizando y intentar estar al día.

Javier Mejía, durante la entrevista / Heidy Díaz

¿De qué manera se puede incorporar la inteligencia artificial a la universidad sin que ello suponga la pérdida de su esencia? Esencialmente hay que formar tanto a los profesores como a los estudiantes. Los estudiantes deben ver la ventaja que supone el uso de la IA y los profesores deben darse cuenta del desafío que comporta. En todo caso, hay que mostrarle al estudiante que la IA bien aplicada puede ayudarle a gestionar mejor su trabajo independientemente de la empresa en la que esté. La formación continua nos permite que tanto estudiantes como profesores puedan darse cuenta del valor de la IA, y los profesores deben encontrar la manera de afrontar el desafío que supone este avance tecnológico para ellos. Las diferentes materias exigen una creatividad que los alumnos no van a poder afrontar solamente con la IA, deben poner de su parte,

¿Cuáles son las carreras que considera que actualmente tienen una mayor demanda? Déjeme contarle una historia. Hace 25 años alguien nos recomendó que impulsáramos una maestría en Criminología y le hicimos caso, pero cuando presentamos el programa nos dijeron que no podíamos impulsarla si antes no teníamos en marcha la carrera de Derecho. Entonces decidimos implantar la carrera de Derecho solamente con el objetivo de impulsar la maestría de Criminología, pero resulta que la carrera de Derecho fue creciendo hasta convertirse en la carrera con más estudiantes en nuestra universidad. Por alguna razón el hondureño quiere ser abogado aunque no ejerza. Por ejemplo, tenemos un buen grupo de graduados en la Unacifor de Siguatepeque que vienen a estudiar Derecho a nuestra institución, aunque tenga poco que ver. Por otra parte, el segundo grupo más grande es el de las ingenierías, que ha crecido de forma importante gracias a que nosotros traemos a los estudiantes de secundaria a nuestra universidad para que nos conozcan. Producción industrial, computación, mecatrónica, ingeniería ambiental..., todas han logrado consolidarse. Y un tercer grupo importante es el de las carreras de tipo administrativo como gerencia de negocios, administración de empresas, comercio internacional, mercadotecnia, recursos humanos... Lo realmente curioso de la historia anterior es que nunca hemos incorporado la maestría en Criminología porque nunca nos la aprobaron.

¿Piensan apostar por los grados combinados? En Europa este fenómeno se ha desarrollado enormemente y nosotros lo vamos a replicar. En este momento tenemos el técnico universitario con licenciatura, algo que empezamos a implantar hace diversos años y que ahora empieza a dar sus frutos, ya que el estudiante está sacando su licenciatura en computación y al mismo tiempo se ha convertido en técnico universitario por otra carrera. Un estudiante de gerencia de negocios ha podido convertirse antes en técnico en microfinanzas. Esa unión es la que se está dando actualmente en nuestra universidad. Además, estamos empezando a trabajar en programas de doble titulación a nivel de licenciatura, los tendremos pronto. Mos llama mucho la atención la combinación entre Derecho y Administración, que en Europa está siendo un éxito. Pronto tendremos los programas de ese tipo.

¿Con qué universidades tienen convenios? En 2013 empezamos a estar presentes en el programa Erasmus de la Unión Europea, algo que nos abrió una gran ventana, ya que entramos en un consorcio de veinte universidades europeas. Hemos enviado a Europa unos 300 estudiantes que normalmente están fuera unos seis meses, aunque pueden llegar al año o el año y medio, algo que les ha permitido ver el panorama de las universidades de allí y compararse con estudiantes europeos, lo que ha ayudado a potenciar el aula en Honduras. También hemos enviado a Europa a trabajadores para que vean como funcionan allí las universidades y recojan las mejores experiencias para aplicarlas en Honduras. El país con el que tenemos más vínculos es España: Empezamos con la Universidad de Granada y también tenemos relación con las de Jaén, Málaga, Cádiz, Vigo, Valladolid y Murcia. Hemos tenido relación con una decena de universidades y actualmente tenemos tres programas en los que el cien por cien de sus profesores son españoles, concretamente las maestrías en Derecho Procesal Civil, Derecho Procesal Penal y Doctorado en Derecho. Además tenemos un programa en el que todos los profesores son mejicanos. Es interesante destacar que de los 300 estudiantes que se fueron la gran mayoría regresaron, solo un 10% se quedaron. Se quedaron estudiantes en España, Italia, Francia, Gales y Alemania.

En cuanto al vínculo con España me ha llamado la atención la colaboración con la editorial Tirant lo Blanch para una biblioteca específica para los estudiantes de Derecho. ¿Cómo se dio esa colaboración? La relación inicial surgió precisamente de los doctorados y las maestrías en Derecho, ya que todos los profesores venían y siguen viniendo de España. Ellos sugirieron contratar a Tirant lo Blanch porque no encontraban textos jurídicos en Honduras, para que todos los estudiantes pudieran tener acceso a los libros necesarios. Por otra parte, ese repositorio también nos está sirviendo para los trabajos de investigación.

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¿Cuál es el nivel general de la enseñanza universitaria en Honduras? En el último quinquenio hemos logrado despegarnos de la simple docencia. Hasta hace poco teníamos un enfoque desmedido en la docencia, ignorando a la investigación. Algunas universidades habíamos empezado antes, pero en Honduras en general la atención hacia la investigación empezó hace cinco o seis años. Esa es una de nuestras deudas a pagar con la sociedad hondureña. En nuestro caso, todos los rectores de campus tienen obligatoriamente que rendir cuentas a final de año de cuantos procesos de vinculación se han dado en sus sedes. La investigación está creciendo y es tema de conversación en el día a día, no solamente en nuestro caso, sino en todas las universidades de Honduras. Si hay algo que aún no nos permite decir que estamos en un mejor nivel es que apenas estamos creciendo en investigación. Las maestrías y los doctorados lo están haciendo bien, pero necesitamos que esto pueda ser algo generalizado.

¿En Honduras sucede como en Europa, donde los docentes tienen que dedicar obligatoriamente una parte de su tiempo laboral a la investigación? En ese momento en posgrado sí, pero en grado y pregrado todavía no, estamos en ese proceso.

Por vínculo personal. ¿Cómo está la carrera de comunicación? Hemos tenido dos partes. El primer año fue difícil, pero pusimos a trabajar en ella a una persona muy proactiva pidíéndole que le diera un impulso y así ha sucedido. Ya ha logrado el primer centenar de estudiantes, una cifra que respecto a esa carrera y para la UTH es un éxito, ya que la cifra inicial era de diez estudiantes. La cifra va a seguir creciendo, pero lo más importante es el tipo de relaciones que empezó a tejer internacionalmente, ya que hoy es una de las carreras que más eventos internacionales tiene dentro de la UTH. Periodistas chinos, búlgaros o mejicanos han impartido conferencias para esos estudiantes, por lo que estamos contentos. Queremos que esta carrera crezca no solo en número, sino también en calidad.

¿Cómo ve el futuro de la UTH? Actualmente tenemos 31.000 estudiantes entre todas las sedes y en los próximos cinco años esperamos llegar a los 40.000. Pero tenemos un reto mayor, queremos tener sede en cada uno de los departamentos de Honduras. Ahora tenemos sede en 9 departamentos y el país tiene 18, así que estamos en la mitad del trabajo. La idea es ir a donde están los estudiantes, permitir a los padres que tengan la tranquilidad de tener a sus hijos cerca de casa durante la carrera, y luego ya si ellos quieren marcharse lo podrán hacer ya con su carrera finalizada.

¿Pero para los que ya salieron de casa existe la oportunidad de estudiar en la UTH desde otros países? Hasta hace un par de meses para poder estudiar en la UTH había que incorporar un título de estudios hondureño, pero esa obligación se ha abandonado y hoy en día usted puede estar en España y sin la necesidad de incorporar un título obtenido en Honduras puede estudiar en la UTH y graduarse. Eso ya permite que 12 carreras se puedan impartir en cualquier lugar, y actualmente tenemos estudiantes en 15 países que ya están aprovechando esa medida. Por otra parte, hace 10 años creamos una universidad hermana, UTH Florida en Estados Unidos, que ya ha sido acreditada en ese país y que tiene estudiantes de 39 nacionalidades.

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