Historias que Inspiran

Dra Johana Bermúdez: "Para reducir la mora quirúrgica debemos educar en salud a los hondureños"

La vicepresidenta del Congreso de Honduras expresa que su sueño es presidir esta cámara y aclara que el voto en el extranjero no se ha podido implementar por ser demasiado caro

Alberto Martín de Vidales
14 Ago 2026
9 min de lectura
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Dra Johana Bermúdez: "Para reducir la mora quirúrgica debemos educar en salud a los hondureños"

La Dra. Bermúdez, en su despecho del Congreso.

/ Heidy Díaz

La Dra. Johana Bermúdez, vicepresidenta del Congreso de Honduras, recibe en exclusiva a la Revista Mundo Real en su despacho de la cámara durante un día de intenso trabajo, pero ella no parece estar cansada, al contario, se muestra enérgica y muy lúcida en sus argumentos, demostrando su experiencia en el campo de la política y un profundo conocimiento del presente y el que puede ser el futuro del país centroamericano. La Dra. Bermúdez acepta con agradecimiento y curiosidad el regalo del director de esta revista, Ronald Menjívar, el libro Evolución 360º, que detalla un revolucionario proyecto de educación en valores que se quiere impulsar tanto en Honduras como en España.

¿Definiría el Congreso como un pilar para la democracia en Honduras? El Congreso de Honduras es el primer poder del Estado. La Constitución establece claramente que el Congreso nacional es donde se crean, reforman o derogan las leyes del país, que junto con otras funciones que tenemos provocan que esta cámara sea un pilar fundamental y parte de la columna vertebral del sistema democrático de este país.

Usted ha hecho recientemente unas declaraciones en las que pronosticó que el sistema de salud de Honduras acabará siendo uno de los más potentes de Centroamérica, pero ¿cómo ve este sistema de salud actualmente? Mire. Honduras tiene un modelo de salud que desafortunadamente está enfocado en curar la enfermedad, algo que es altamente costoso. Las principales enfermedades por las que los pacientes llegan a los hospitales son enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, derrame cerebral..., dolencias que son altamente prevenibles. Si a eso le añadimos una nueva enfermedad juvenil, que son los accidentes en motocicleta, el conjunto absorbe gran parte del presupuesto asignado a salud. Mientras Honduras tenga un modelo enfocado en curar la enfermedad va estar inmersa en una crisis financiera, pero si conseguimos cambiarlo nuestra situación mejorará. El cambio pasa por la descentralización, es decir, que los alcaldes tengan un papel protagonista en el desarrollo del cuidado de la población y porque las universidades cambien el modelo de enseñanza del cuidado de la salud enfocándose en la importancia de la atención primaria. En este sentido, el presidente Asfura nos ha escuchado y tiene la idea de construir un modelo nacional de salud enfocado en la atención primaria y en la innovación. Hay que tener en cuenta que en este momento, además del coste que suponen las enfermedades crónicas, los hospitales trabajan demasiado con el papel, lo que supone un atraso. La idea es implementar el expediente único electrónico para que todo sea más ordenado y no se malgasten recursos. De esta manera, las estrategias de apostar por la atención primaria, la modernización y la transparencia nos pueden permitir alcanzar un modelo de salud ideal.

Ha hablado del expediente único. ¿En qué momento se encuentra su implementación? Honduras no tiene un marco jurídico para la implementación del expediente único electrónico y la firma digital. El espíritu del expediente único electrónico es que el dueño del proyecto tenga un control para saber cuáles son las enfermedades que más se registran en el sistema de salud, y ese mismo expediente va a permitir saber qué medicamentos se utilizan con mayor frecuencia y en qué cantidad, cuánto personal se va a necesitar, cuándo caducan los medicamentos de los que se dispone... La filosofía es que el Estado tenga un control de lo que se necesita, por lo que el software debe ser muy completo para permitir una correcta planificación y organización del sistema. Llevo mucho tiempo en política y solo ahora he podido ver un presidente que ha apostado por la salud poniéndose precisamente al frente del Ministerio. Mucha gente lo ha criticado, pero yo veo este fenómeno muy interesante porque nunca había pasado que el presidente tuviera el sistema de salud como prioridad en su agenda, ya que él sabe muy bien que la corrupción ha sido lo que no ha permitido que el sistema de salud se fortalezca.

"Nunca antes un presidente de Honduras ha tenido el sistema de salud como prioridad en su agenda"

Uno de los principales problemas del sistema de salud es la mora quirúrgica. ¿Cómo está la situación actualmente? Es el mismo problema del que he hablado antes, el hecho de centrar el sistema en curar la enfermedad. Por ejemplo, la enfermedad biliar es una dolencia que tiene mucho que ver con el estilo de vida de los pacientes, el alto consumo de grasas, azúcar o carbohidratos. La mayor parte de los pacientes que están en mora quirúrgica son pacientes que tienen enfermedades que no atentan contra su vida, aunque sí les generan gran malestar. Obviamente hay dolencias como el cáncer de próstata que sí son prioridad, pero el porcentaje es menor. Debo decirle que no estoy segura que nosotros vayamos a tener la capacidad de reducir a menos de 30 días el tiempo de espera del paciente, ya que hay muchos factores para que un paciente entre en mora quirúrgica, como el hecho de que en Honduras no hay médico especialistas, y cuando uno de ellos se enferma en un hospital todo se para, no es porque el Estado no quiera reducir la mora, es que el talento humano especializado en el mundo está escaseando, y la verdad es que no tengo claro como el Estado va a poder mejorar eso. Nosotros hemos presentado en varios momentos iniciativas para que se aumente la cantidad destinada a becas en materia de salud porque no hay médicos, enfermeras o técnicos especializados, cosa que afecta al tiempo de espera de un paciente. Finalmente, hay que tener en cuenta que hay una gran crisis de anestésicos como el fentanilo en Latinoamérica, cosa que también afecta. Además, si usted llega al hospital con una enfermedad que no atenta contra su vida y al mismo tiempo llega un joven accidentado en motocicleta que no llevaba casco, pues va a tener preferencia el joven obviamente, que probablemente deba permanecer en cuidados intensivos absorbiendo todo el personal que hay en esa zona. Hay muchos factores a mejorar para reducir la mora quirúrgica.

¿Pero qué se puede hacer desde la Administración? Mire, acabamos de aprobar un decreto de emergencia para impulsar una alianza público-privada para reducir un poco las listas de espera, pero tampoco es la solución definitiva, porque muchas veces el cirujano que está en una clínica privada es el mismo que está en una pública. La misma carencia humana hay en la parte privada que en la pública, ya que el 95% de los médicos especialistas están en el sistema público. Diría que los elementos más negativos para el mantenimiento de la mora quirúrgica son la falta de talento humano y de algunos anestésicos.

¿Entonces va a ser más importante la educación del posible paciente que su tratamiento? Totalmente, aunque esa respuesta la vamos a ver en un medio y largo plazo. Mire, yo tengo una maestría en salud pública y uno de los temas de mi tesis fue precisamente el fortalecimiento de la atención primaria para el cumplimiento de estilos de vida saludable. Solamente con cambiar algunos hábitos de alimentación se logra reducir enfermedades que hoy están causando esta gran carga en los hospitales del país, por lo que creo que la educación en salud tiene que ser no solamente formar más médicos, sino también educar a las personas, de ahí la importancia de descentralizar, porque si usted le dice a un alcalde que le va a pagar una cantidad según su población si asegura que va a haber menos enfermedades crónicas en su municipio, asegurando que les va a proporcionar agua, ocio, salud mental, esa población en un corto plazo no va a desarrollar tantas enfermedades como la obesidad. Los niños obesos de hoy van a ser los adultos diabéticos del mañana, algo que debemos evitar. La única forma de lograr reducir un poco la carga de los hospitales y la mora quirúrgica es con educación integral en salud.

La Dra. Bermúdez, recibiendo el libro escrito por eel director de esta revista / Heidy Díaz

Por otro lado, ¿por qué considera que ha tenido tan mala prensa el hecho de apoyarse en la sanidad privada para reducir la carga en los hospitales y la mora quirúrgica? Porque no comunicamos como Gobierno. Creo que la comunicación es un factor importante, y considero que no ha sido hasta hace muy poco que el Gobierno ha sacado a sus ministros a comunicar un poco mejor. Creo que en este momento la voz de la oposición se ha escuchado más que la nuestra como Ejecutivo, y eso ha provocado la mala percepción de la medida. Personalmente creo que esa relación entre lo público y lo privado puede funcionar, pero lo privado jamás puede superar a lo público, debemos fortalecer la atención pública en los hospitales. Y claro, en esta relación debe haber mayor transparencia, y quizás la parte privada en este caso no ha proporcionado toda la información, no ha habido una claridad sobre cuanto se está pagando, qué hospitales han sido escogidos...

Vayamos al ámbito personal. Usted fue la primera mujer diputada garífuna en Honduras, ¿cómo le hace sentir eso? Déjeme decirle que soy la primera diputada garífuna del Partido Nacional, porque anteriormente ya había habido dos mujeres garífunas diputadas del Partido Liberal. En todo caso lo vivo con un gran compromiso. Yo nací en una zona en la que había pobreza extrema, mi madre sufrió muchas dificultados, pero la educación que ella me dio es lo que me ha llevado hasta aquí. Yo no heredé como otros el poder de mis padres, yo he trabajado muy fuerte desde muy abajo para demostrar que no todo el mundo al que le va bien ha nacido entre la opulencia y que aunque a los negros en este país siempre nos han faltado las oportunidades, podemos hacer las cosas con mucha integridad, con mucho trabajo y con mayor calidad que otros. Desafortunadamente, eso nunca se visibiliza, porque aún hay desigualdad y un racismo estructural en este país que arde como una brasa. Estar donde estoy es un reto y un desafío para hacer las cosas con excelencia.

¿Cuál es su opinión sobre las recientes reclamaciones de sus tierras por parte de la población garífuna? La verdad es que eso es normal. Hay un grupito que son los que hacen más ruido, es claramente un tema político por parte de la izquierda radical. Yo no creo en la victimización, sí que hay racismo en este país, pero creo que la única forma en que se puede erradicar es demostrando que a través de la formación se pueden derribar esos obstáculos. En todo caso creo que en estos territorios nuestra voz tiene que ir en la dirección de hacer entender que si nos formamos y trabajamos nuestra vida puede cambiar.

Como mujer y vicepresidenta del Congreso, ¿cómo ve la situación de la mujer en Honduras? Difícil. La violencia hacia nosotras es terrible, también la digital. A mi me han querido liquidar digitalmente muchísimas veces, todos los días me levanto con una noticia falsa sobre mi. Hay una gran violencia digital, violencia psicológica... En Honduras hay una mujer asesinada cada 36 horas y ahora hay una gran epidemia en forma de desapariciones de niñas, un tema que me tiene muy preocupada. Creo que las autoridades debemos levantar más la voz para exigir una mayor investigación de las desapariciones y feminicidios. Y se debería perseguir más la violencia digital que las mujeres venimos sufriendo. A mi me da entre risa y indignación, pero no son cosas que me paren. En todo caso la violencia en política hacia la mujer ha ido aumentando.

"Aún hay desigualdad y racismo estructural en Honduras"

Según su criterio, ¿qué es lo mejor de Honduras y lo peor? Lo mejor de Honduras es su gente, sus playas y la comida. La gente de Honduras es noble y tolerante, con ganas de salir adelante cada día. Y lo peor de Honduras es la corrupción, el narcotráfico y la inseguridad. Otra cosa mala es lo deteriorado que está el sistema de salud.

Teniendo en cuenta el gran número de Hondureños que residen en España, ¿cómo puede ser que no haya más turismo de españoles en Honduras? Es que el viaje es largo. Yo he estado en Madrid y el viaje se hace eterno. Europa tiene otras zonas aledañas bonitas donde la gente puede hacer turismo y les resulta más barato. Es más económico quedarse en Europa, aunque sin duda si usted conoce Roatán o Amapala va a querer volver, pero tiene que ser alguien aventurero. Está claro que Honduras tiene lugares maravillosos, pero el tema de la inseguridad tiene su influencia.

¿Qué le diría a una niña de una familia sin recursos cuyo sueño sea ser doctora? La niña debe saber que es bonita, ya que a veces entramos en la adolescencia y algunas opiniones nos pueden distraer. Le diría que se enfoque, porque con disciplina, si ese es su objetivo, se debe levantar diciéndose cada día que va a ser doctora, que lo interiorice. Debe entender que la única posibilidad de alcanzar esa meta es la disciplina, estudiando aunque tenga hambre. Yo a veces iba a la universidad sin haber cenado, pasaba algún día sin comer porque no había dinero, pero quería salir de la pobreza y no vivir con limitaciones. Esa niña debe enfocarse y tener muy claro cuales son sus objetivos.

¿Qué le parece el retorno a Honduras del expresidente Juan Orlando Hernández? Juan Orlando es un líder nato y está en política desde los 18 años. Fue presidente de la junta de su partido en su localidad, asistente de un diputado en Tegiucigalpa, fue diputado, fue secretario del Congreso, fue presidente del Congreso y presidente del país dos veces. Usted cree que se va a quedar en su finca bañando a un caballo o viendo el atardecer? En todo caso creo que Juan Orlando tiene muchas cosas pendientes, como recuperar el tiempo con su familia o recuperar los bienes que le arrebataron injustamente, pero posteriormente seguro que participará en la política del país.

Usted es una diputada importante y con mucha experiencia. ¿Cómo ve su futuro, cuáles son sus aspiraciones políticas? Usted sabe que en Honduras nunca ha habido una presidenta del Congreso Nacional y no me lo explico. Muchas veces se depende de otros factores, pero nosotros queremos demostrar que se puede hacer política de una forma diferente, así que aspiraría a un período más con un poco más de fuerza y poder aspirar a la presidencia del Congreso. Hemos demostrado que Honduras está lista para tener una presidenta y creo que en el país habría más orden.

¿Cuándo van a poder votar los hondureños que viven en el exterior? Yo formé parte de la comisión de reformas electorales que hizo la actual ley electoral y tuvimos la oportunidad de hacer un estudio sobre cuanto cuesta el voto de los hondureños en el exterior. Es una cantidad desorbitada, habría que buscar un mecanismo para abaratar los costes. Además, del millón de hondureños que viven en Estados Unidos la máxima cantidad de votos que hemos tenido han sido 5.000. Establecer un centro de votación en un estado determinado de Estados Unidos es carísimo, porque hay que enviar un representante de cada partido político. El migrante está viviendo el día a día del país en el que está y no va a dejar de trabajar para ir a votar. Un voto en el extranjero le cuesta a Honduras de 70.000 a 100.000 lempiras, yo estoy en contra de ese gasto, porque en Honduras cada voto cuesta 49 lempiras. No hay dinero para eso, pero hay que buscar un mecanismo para permitirlo.

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